Dieta y prevención de enfermedades crónicas

La idea de “cuidarse con los alimentos” está cada vez más de moda, y los medios de comunicación también empiezan a interesarse por las correlaciones entre los hábitos alimentarios y los riesgos para la salud.
Algunos autores advierten en sus libros sobre las correlaciones más dispares entre alimentación y salud, pero en este post quiero exponer lo que surge del consenso científico más amplio y que es, una vez más, de los informes publicados por la FAO tras las conferencias organizadas por la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Dieta y prevención de enfermedades crónicas

Es la forma más objetiva de tratar cualquier tema científico en el que, dada la complejidad de los temas, faltan certezas absolutas: decenas de científicos expertos se agrupan en un campo determinado y la mayoría de ellos están de acuerdo en cada una de las frases del documento final.

En [Diet, Nutrition and the Prevention of Chronic Diseases – Report of a Joint WHO/FAO Expert Consultation (2003)], por lo tanto, se presenta el consenso científico actual (a partir de 2003) sobre las principales correlaciones, surgidas de la experiencia clínica y los estudios epidemiológicos, entre la dieta y la prevención de enfermedades crónicas específicas: obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades dentales y osteoporosis. En conjunto, estas enfermedades son responsables de la gran mayoría de las muertes en la llamada sociedad “occidental” (EE.UU. + Europa).

Presentó los resultados de forma sencilla, cómo se puede obtener leyendo las tablas presentadas en el informe; algunas cosas son notas, otras serán sorprendentes, pero siempre debemos recordar que no son las rarezas publicadas por un solo autor, sino el consenso científico real.

El sistema de evaluación consensuada se expresa en 4 niveles, dependiendo de cuán rigurosa sea la evidencia científica en apoyo de un determinado factor: convincente (indicada con C), probable (indicada con P), posible (no reportada, la evidencia de apoyo es escasa) e insuficiente (no reportada, la evidencia de apoyo es escasa y/o fragmentada); sólo los factores de riesgo que han obtenido las evaluaciones de más alto nivel (C y P) se reportan en la tabla resumen final, y son los mismos que los que reportó a continuación.

Junto a la letra que indica el nivel de seguridad de un determinado factor, también se indica con + si este factor aumenta el riesgo, con – si en cambio lo reduce, y con = si lo mantiene inalterado.

Obesidad:

  • C+ alto consumo de alimentos densos en energía;
  • C- alto consumo de fibra dietética;
  • C- la ingesta de frutas y hortalizas, por su contribución a la ingesta de fibra alimentaria;
  • Ingesta de P+ de refrescos y zumos de frutas azucarados;
  • C- Actividad física regular;
  • C+ Estilo de vida sedentario;
  • P- para los niños: lactancia materna exclusiva;
  • P- para los niños: ambiente escolar y familiar que promueve opciones saludables sobre los alimentos;
  • Mercadeo de P+ pesado en alimentos de alta densidad energética y restaurantes de comida rápida;
  • P+ Situación socioeconómica adversa.

Diabetes tipo 2:

  • Ingesta de grasas saturadas P+;
  • P- alto consumo de fibra dietética;
  • P- la ingesta de frutas y hortalizas, por su contribución a la ingesta de fibra alimentaria;
  • C+ Obesidad abdominal;
  • C+ sobrepeso y obesidad;
  • C- Pérdida de peso voluntaria, en personas con sobrepeso u obesas;
  • C- Actividad física regular;
  • C+ Estilo de vida sedentario;
  • C+ para niños: madre diabética;
  • P+ en niños: retraso del crecimiento intrauterino;
  • Enfermedades cardiovasculares:
  • Ingesta de grasas saturadas C+;
  • Ingesta de grasas trans en C+;
  • Consumo de colesterol en la dieta;
  • Ingesta de grasas saturadas específicas: ácido mirístico y ácido palmítico;
  • C- Ingesta de ácido linoleico (que es un Omega-6);
  • C- consumo de pescado y aceite de pescado (EPA y DHA, que son Omega-3 de cadena larga);
  • P – ingesta de esteroles y estanoles vegetales;
  • P- la ingesta de ácido alfa-linolénico (que un Omega-3);
  • P- ingesta de ácido oleico;
  • P = ingesta de ácido esteárico;
  • P – ingesta de frutos secos sin sal;
  • P- alto consumo de fibra dietética;
  • P – ingesta de granos enteros;
  • C= Suplementos de vitamina E;
  • P- ingesta de ácido fólico;
  • C+ alto consumo de sodio;
  • C- ingesta de potasio;
  • C- ingesta de frutas y hortalizas;
  • P+ café sin filtrar;
  • C+ para ataque cardíaco: consumo alto de alcohol;
  • C- para enfermedades coronarias: consumo moderado de alcohol;
  • C+ sobrepeso y obesidad;
  • C- Actividad física regular.

Tumores:

  • P+ para el cáncer de estómago: consumo de sal y alimentos conservados en sal;
  • P+ para cánceres colorrectales: carne en conserva;
  • C+ para Tumores Rin-Faríngeos: Pescado chino salado;
  • P- para tumores de la cavidad bucal, esófago, estómago y colorrectal: consumo de frutas y verduras;
  • P+ para cáncer oral, faríngeo y esofágico: ingesta de alimentos y bebidas muy calientes;
  • C+ para cáncer oral, faríngeo, laríngeo, esofágico, hepático y de mama: consumo elevado de alcohol;
  • C+ para el cáncer de hígado: ingesta de aflatoxinas;
  • C+ para cáncer esofágico, colorrectal, de mama (en mujeres menopáusicas), endometrial y renal: sobrepeso y obesidad;
  • C- para cánceres colorrectales, y P- para cáncer de mama: actividad física regular;
  • Enfermedades de los dientes y la boca:
  • C+ para caries: consumo de alimentos y bebidas azucaradas (según frecuencia y cantidad);
  • P- para la caries: uso de goma de mascar sin azúcar;
  • C= consumo de almidón (no de alimentos azucarados);
  • C+ para la periodontitis: falta de vitamina C;
  • C- para defectos de desarrollo del esmalte: Vitamina D;
  • C- para caries: aplicaciones locales de flúor;
  • C- para caries: Integración de Flúor;
  • C+ para defectos de desarrollo del esmalte: exceso de fluoruro;
  • P+ para defectos de desarrollo del esmalte: hipocalcemia;
  • P= para caries: consumo de fruta fresca entera;
  • P+ para la erosión del esmalte: consumo de refrescos y zumos de frutas azucarados;
  • C- para la periodontitis: buena higiene bucal y ausencia de placa dental;
  • P- por caries: consumo de queso madurado;
  • Osteoporosis (sólo para personas de 50 a 60 años o más y en poblaciones con alta incidencia de fracturas):
  • C- Vitamina D;
  • C- Tomando Calcio;
  • P= Integración de flúor;
  • C+ alto consumo de alcohol;
  • C+ bajo peso corporal;
  • C- Actividad física regular;

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